jueves, 7 de mayo de 2015

¿Es mi vida virtual?



Hace poco leí Colapso, de Juan Jacinto Muñoz Rengel, un relato corto que se situaba en una época en la que los humanos, gracias a un microchip que se instala en el cerebro, son capaces de hacer cosas impensables en este momento. Cosas como almacenar recuerdos de manera permanente, escuchar música dentro de nuestra propia mente (sin necesidad de auriculares, esas criaturas malditas que no hacen más que enredarse, aunque tú las guardes bien) o incluso mirar a través de los ojos de otras personas.

Y no había momento en el que esta historia no me recordarse a un capítulo de Black Mirror, una serie de televisión que, en cada entrega muestra el lado oscuro de la vida y, precisamente, de la tecnología. El capítulo se llama The Entire History of You, y es casi como si el relato hubiese sido pasado a la pantalla. Los personajes pertenecen a la clase alta, viven en casa lujosas, con vidas perfectas y no hacen más que vivir en el pasado gracias a este "grano" que les permite repasar los archivos de todo lo que han vivido como si fuese una película. 

De esta manera, tanto los personajes de Colapso, como los de Black Mirror, viven en una realidad paralela, y lo más preocupante, virtual, lo que le hace pensar a uno si estamos tan alejados de ese punto en nuestras vidas, si ya estamos viviendo una vida virtual, aún sin tener estos dispositivos. 

Personalmente, ambas piezas me han hecho reflexionar sobre el uso que hago de las tecnologías. 

El BOOM de los libros para jóvenes

Últimamente me ha sorprendido ver la cantidad de libros que están sacando al mercado ciertos modelos a seguir de los adolescentes. Y con modelos a seguir me refiero a personalidades de Internet o YouTubers, que son los que más influencia ejercen en las redes sociales, a estas alturas. 

Al principio pensé que era cosa de uno, una propuesta individual que había interesado a una editorial para apostar por nuevos talentos para expandirse en otras plataformas. Sin embargo, en cuestión de un año, la cantidad de libros que han sido publicados y firmados por YouTubers o bloggers es innumerable. Y esto me hace pensar si de verdad las editoriales están buscando estos talentos que mencionaba antes o una simple recompensa económica.  

Indagando un poco, me he encontrado con este tweet, precisamente de un YouTuber.



Y efectivamente: "escribe sobre cualquier cosa" ¿Tan mal está el mercado como para ir suplicando a influencers que escriban para ti? Porque la única explicación que yo encuentro es el interés que tienen las editoriales por los números de estas personas, lo que se traduce en ventas.

¿Vamos a empezar a sacrificar calidad por cantidad? ¿O ya hemos cruzado esa barrera?


domingo, 3 de mayo de 2015

Abuso doméstico

He decido reflexionar sobre el libro de Miguel Lorente Acosta, “El rompecabezas: anatomía del maltratador”.
Realmente me ha estremecido, me estremece pensar en que haya gente así en el mundo, me estremece pensar en que alguien enamorado pueda hacer cosas tan atroces, y más me estremece pensar en la actitud que toman algunas mujeres respecto a ello.
Pero lo que me estremece todavía más es que parece todo tan normal que podría pasarle a cualquiera, que podría pasarme a mí. Por más que lo pienso no me entra en la cabeza como una mujer (u hombre, porque casos de violencia de género los hay por parte de los dos bandos) pueda adquirir una posición pasiva ante esta abominación, que pueda pensar que se lo merecía, o que simplemente no se vea capaz de hablar. Poruqe no son una, ni dos, ni tres, las que pasan por esto y siguen pensando del mismo modo, por eso se me encoje el corazón cuando pienso que quizás yo actuaría de la misma manera, incluso cuando ahora mismo pienso que lo primero que haría sería levantarme y acudir a la policía (y si tengo oportunidad devolverle algún golpe, porque soy muy vengativa). ¿Qué le pasa a las personas que son víctimas de violencia de género para quedarse paralizadas durante años y soportar agresiones constantes, o ver como sus hijos son agredidos también?
Creo que es algo que las personas que no han pasado por ello no pueden comprender, por lo menos, yo por más que lo pienso no lo comprendo.
Llevaba años viendo los vídeos que colgaba una chica en Internet y tras hacer público que lo había dejado con su novio subió un vídeo llamado “Domestic Abuse” en el que cuenta su historia. Es un testimonio real, que no hace más que repetir lo que ya todos estamos cansados de leer, se sometió durante años a maltrato físico y psicológico, pero no hizo nada al respecto durante mucho tiempo.
 Cuando ves la cara de una persona una, dos veces por semana, aunque sea por internet crees conocerla, y esto lo entenderán las personas que suelan ver vídeos en YouTube y vean a Youtubers en concreto. Por esto mismo fue un vídeo que me impactó muchísimo y he creído conveniente linkar en este post, porque para mí es una persona real, con voz, que ha aportado su granito de arena para acabar con esta atrocidad.
Aquí está el video


La Mujer en la historia

En el libro “Legado de hipatia: historia de las mujeres en la ciencia desde la Antigüedad hasta el siglo XX” de Margaret Alic, capítulo uno, sobre la mujer recolectora, se hace un repaso sobre el papel de la mujer en el desarrollo de las tecnologías primitivas.
 Es importante señalar cómo suele hacerse referencia, sin embargo, al papel del “Hombre Cazador” – como es referido en la lectura – para destacar los cambios y progresos de la raza humana durante la pre-historia. Algo que puede estar relacionado con la actual sociedad machista y la necesidad de destacar los logros del hombre.
 No obstante, durante el periodo prehistórico al que se hace referencia en el texto, las sociedades primitivas convivían en igualdad de condiciones tanto para hombres como para mujeres. Siendo quizás las mujeres aquellas que aportaban más cambios y avances a las sociedades: fabricando utensilios para facilitar la vida cotidiana, recolectando alimentos o comenzando las andaduras de lo que hoy conocemos como medicina. Es más, como se dice en el texto, no hubo mayores avances en la medicina hasta el siglo XX, es decir, que durante más de veinte siglos, la humanidad ha sobrevivido con los conocimientos básicos que las mujeres prehistóricas habían adquirido con experimentación y práctica.
Es curioso cómo una situación de igualdad, aparentemente equilibrada, pudo venirse abajo con las guerras y los intereses políticos y económicos (robos, violaciones, esclavitud…) del ser humano.

La Desigualdad

Hablaré sobre “Ser mujer, el fin de una imagen tradicional”, el capítulo “Una institución patriarcal: la prostitución”. A lo largo del capítulo se reflexiona sobre el origen, la profesión, los prejuicios, las connotaciones y las actitudes frente a la prostitución, entre otras cosas.
 Refiriéndonos al origen de la prostitución, se expone, como ha sido visto en clase, que comenzó ligado a la esclavitud de la mujer, sometidas por los hombres de otras culturas o tribus que conquistaban los territorios enemigos; pero la prostitución también se vio iniciada como necesidad económica, así las mujeres tenían que venderse a sí mismas para afrontar deudas, o de otro modo, eran vendidas por sus padres, maridos o hermanos. Sin embargo, quizás la llamada “prostitución sagrada” es la que más me ha llamado la atención, las mujeres eran obligadas a permanecer en los templos para ofrecerse a los hombres que lo visitasen y así tener el derecho de acceder al matrimonio. De una manera u otra, siempre fue una imposición del hombre ejerciendo violencia o chantaje sobre la mujer, infligiendo miedo y sometiéndola.
Es un hecho que la prostitución va ligada al machismo, que es un producto de hombres para hombres, pero la mujer, de algún modo se ha visto apoyando esta actividad. Remontándonos a los tiempos de la “prostitución sagrada” las mujeres con mayores posibilidades pagaban a otras para que se prostituyeran por ellas y esto es sin ninguna duda contribuir al negocio de la prostitución.
Aunque en el texto se dice que la clase social de la mujer no es determinante para dedicarse a la prostitución, es muy común que las prostitutas, hoy en día, sean personas con dificultades económicas. Y tristemente la situación no ha cambiado mucho desde los orígenes de esta “profesión”, la mujer sigue viéndose en la situación de tener que recurrir a vender su cuerpo para sobrevivir, pero además al ejercer la prostitución son sometidas por el hombre, no solo quien paga por sus servicios, sino quien las maneja. Son parte de una mafia, de un mercado que las alquila, son cosificadas y se les adjudica un valor que depende del físico de la mujer.
En definitiva el negocio de la prostitución no ha cambiado a penas en los siglos que lleva vigente, es una práctica primitiva que se resiste a ser erradicada. Es un negocio muy consolidado y envuelto en violencia, lo que dificulta tremendamente su completa eliminación.

miércoles, 29 de abril de 2015

El debate de las tecnologías

A colación de la entrada de ayer sobre las tecnologías, la digitalización y lo material, me ha parecido interesante comentar el fragmento de un texto que leí hace poco, de Ignacio Ramonet. 

En el segundo capítulo de su libro “La post-televisión: multimedia, Internet y globalización económica” expone en sus primeras líneas las dos opiniones generalizadas que hay sobre las nuevas tecnologías: los partidarios y los detractores. Los partidarios de las nuevas tecnologías e Internet opinan que todo esto va a unificar la raza humana, que va a acercar a los hombres, las culturas, homogeneizar este mundo tan heterogéneo. Por otro lado, los detractores piensan todo lo contrario, que van a suponer una ruptura entre los que tienen acceso a ella y los que no.


Sin embargo, en mi opinión, siempre hay un punto medio para todo, creo que ambas opiniones tienen la razón. Para mí está claro que las tecnologías unen personas, nos permiten comunicarnos a miles de kilómetros, saber qué está pasando en la otra punta del mundo, e incluso ayudar a otras personas que lo necesitan, y que de otra manera me sería muy difícil. Éstas pueden ser personas que no tengan acceso a tecnologías, por supuesto que habrá una brecha entre quienes tengas o no la posibilidad de manejar un ordenador, pero es importante encontrar el equilibrio y mirar por lo demás; si hay algo bueno relativo a la conectividad que nos facilitan las tecnologías es esto, poder ayudar a quien sea, donde sea y cuando sea.

martes, 28 de abril de 2015

Lo digital vs. lo material

Vivimos en la era digital, de eso no hay duda, las tecnologías han avanzado de forma exponencial en los últimos años y una de las consecuencias de esto es la digitalización de la mayoría de las cosas que solíamos tener antes por casa.

Ahora no tenemos nada, nuestras estanterías están vacías. Las canciones y los discos se pueden comprar por internet (de modo que sale mucho más económico) y los libros también, ahora podemos tener diecisiete libros metidos en un aparato de plástico.

Es cierto que ahorramos espacio de almacenaje y quizás también dinero, ¿pero qué nos queda?, ¿qué ha sido de poder sostener un libro entre las manos y olerlo?, ¿o de romper el imposible plástico que protege los discos cuando los compras? Todo esto son cosas que se están perdiendo y que a mí, personalmente, me encanta, por eso siempre optaré por algo material, antes que por algo digital.